Me encanta los temas que “trato de tratar” en este blog, como para no dedicarle el tiempo-calidad que se merece....
Pero bueno, por aquí iré apareciendo y compartiendo cositas :-)
La gastroenteritis aguda (GEA) sigue siendo, a pesar de los avances médicos, un grave problema de salud para los más pequeños, sobre todo en países en vías de desarrollo, donde es uno de los principales motivos de mortalidad infantil. Su gravedad se debe a lo común que es, ya que cerca de 200 millones de personas de entre toda la población mundial padecen diariamente esta enfermedad, la mayoría de ellos niños menores de 18 meses. Aunque en los países desarrollados su incidencia no es tan dramática, supone una de las principales causas de consulta y hospitalización pediátrica.
Pero ¿qué es exactamente y por qué se produce?
Ante la importancia de esta enfermedad, la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha presentado el libro Gastroenteritis Aguda. Deshidratación en el niño, una publicación sobre las causas, síntomas y tratamientos de esta afección, escrito por los pediatras Alfonso Delgado Rubio, Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital de Basurto (Bilbao) y presidente de la AEP, y Alberto Pérez Legórburu, médico del Hospital de Basurto.
Para la madre
Se recomienda llevar al hospital prendas cómodas, fáciles de poner y quitar.
* 2 ó 3 camisones abiertos por delante;
* 2 ó 3 sujetadores de lactancia;
* 12 bragas desechables;
* una bata y un par de zapatillas;
* una bolsa para la ropa sucia;
* 2 ó 3 calcetines;
* ropa para volver a casa (mejor prendas amplias);
* una faja posparto (si lo ha aconsejado el médico).
* Una bolsa de aseo con al menos cepillo y pasta de dientes; gel y champú; peine y discos protectores de lactancia.
Para el bebé
El bebé sus primeros días necesitará prendas para mudarle dos veces al día. Hay que evitar las prendas con lazos, botones y cremalleras; es mejor el velcro o los automáticos.
* 5 ó 6 bodies;
* 2 pares de calcetines o patucos;
* 5 ó 6 jerséis y polainas o pijamas;
* 5 ó 6 baberos;
* un gorrito de algodón o de lana;
* una toquilla y un saco para sacarle de la clínica si hace frío.
* Aseo. En los centros públicos dan lo necesario para el aseo del niño. En los privados no suelen hacerlo, así que habrá que llevar un paquete de pañales, crema protectora para el culito y loción hidratante.
* Una bolsa aparte con la primera puesta del bebé: un body, un pijama, un pañal, un gorrito de algodón y un par de calcetines.
Documentación
El papeleo puede variar de un centro a otro. Es aconsejable preguntar qué documentos son necesarios en el hospital donde se va a dar a luz.
* Como mínimo habrá que llevar el DNI del padre y de la madre, el libro de familia para registrar al bebé (si lo tenemos y si no, nos lo darán en el Registro Civil) y la tarjeta sanitaria de la Seguridad Social de la
Un bebé de 13 meses que va en brazos de su madre, en su bandolera o en su carro… es igual dónde. No sabe andar, pero todas hemos escuchado que “aproximadamente entre los 12 y los 15 meses los niños empiezan a andar”. Bien, pues al bebé de nuestro ejemplo, como no da señales de aprender por sí mismo le vamos a dejar en el suelo y a partir de ahora no le vamos a coger, ni llevar de un lado a otro… así aprende a andar. ¿Absurdo? Pues es lo que hacemos cuando le quitamos el pañal a un niño… intentar que aprenda a andar a base de sacarle el soporte con el que lo acompañamos de un lado a otro.
Y precisamente como se trata de un proceso madurativo, no sólo no podemos hacer mucho por acelerarlo sino que además debemos admitir que es difícil que ocurra de un día para el otro. Aunque sí hay niños que un día deciden dejar el pañal y realmente nunca tienen un escape, lo habitual es que el control de esfínteres sea un complejo proceso de “ensayo y error”. Igual que sucede con otro proceso madurativo: el habla. Aunque los niños empiezan a comunicarse pronto, nadie pretende que un buen día, cuando empiezan a hablar, lo hagan con la corrección de un adulto tanto fonética como gramaticalmente, permitimos que tengan “lengua de trapo”, incluso nos hace gracia, y hasta hay quien les imita y se comunica con ellos en un lenguaje similar al suyo (mira, hijo, un “babau”, aquí viene la “lela” y cosas por el estilo). Sin embargo, en cuanto al control de la orina y las heces, no admitimos un solo “fallo”. No se trata de ponernos a hacer pis en los pantalones igual que ellos para acompañarlos, sino aceptar que, de manera natural, están aprendiendo (en gerundio), es decir, lo van haciendo poco a poco y no en el momento en que nosotros decidimos que hay que retirar el pañal.
1.- Amamanta pronto, cuanto antes, mejor. La mayoría de los bebés están dispuestos a mamar durante la primera hora después del parto, cuando el instinto de succión es muy intenso. Amamantar precozmente facilita la correcta colocación al pecho.
2.- Ofrece el pecho a menudo día y noche. Hazte a la idea de que pasarás mucho tiempo amamantando a tu bebé durante estas primeras semanas. Un recién nacido normalmente mama entre 8 y 12 veces en 24 horas. No mires el reloj y dale el pecho cada vez que busque o llore, sin esperar a que "le toque". Así establecerás un buen suministro de leche.
3.- Asegúrate de que el bebé succiona eficazmente y en la postura correcta.
4.- Permite que el bebé mame del primer pecho todo lo que desee, hasta que lo suelte. Después ofrécele el otro. Unas veces lo querrá, otras no. Así el bebé tomará la leche que se produce al final de la toma, rica en grasa y calorías, y se sentirá satisfecho.
5.- Cuanto más mama el bebé, más leche produce la madre. Es importante respetar el equilibrio natural y dejar que el bebé marque las pautas, mamando a demanda. No es necesario sentir el pecho lleno; la leche se produce principalmente durante la toma gracias a la succión del bebé.
6.- Evita los biberones "de ayuda" y de suero glucosado. La leche artificial y el suero llenan al bebé y minan su interés por mamar, entonces el bebé succiona menos y la madre produce menos leche.
7.- Evita el chupete, al menos durante las primeras semanas, hasta que la lactancia esté bien establecida. Un recién nacido ha de aprender bien cómo mamar del pecho, y tetinas artificiales como el biberón o el chupete pueden dificultar este aprendizaje.
8.- Recuerda que un bebé también mama por razones diferentes al hambre, como por necesidad de succión o de consuelo. Ofrecerle el pecho es la forma más rápida de calmar a tu bebé.
9.- Cuídate. Necesitas encontrar momentos de descanso y centrar tu atención más en el bebé que en otras tareas. Solicita ayuda de los tuyos.
10.- Busca apoyo. Tu grupo local de La Liga de la Leche tiene la información y el apoyo que toda madre lactante necesita.
Fuente: La Liga de la Leche Internacional
INGREDIENTES
4 Cucharadas de harina
9 Cucharadas de chocolate en polvo
1 Huevo
3 Cucharadas de agua
3 Cucharadas de aceite
1 Pizca de sal
1 Pizca de levadura
PREPARACIÓN
Echar la harina y el chocolate en polvo en una taza de desayuno y remover bien. A continuación, añadir el huevo y volver a remover con cuidado de que no se salga de la taza. Este es el momento de añadir el agua y el aceite, por lo que hay que remover hasta que toda la mezcla esté uniforme. Atención a que no se quede nada pegado al fondo de la taza mientras se cocine.
Todos pasamos por esta situación, pero por suerte no tenemos conciencia de ello, porque en honor a la verdad, ¿no es el dolor de muelas uno de los peores?
Cuán molesto fue nuestro proceso de dentición lo sabremos siendo adultos por las anécdotas de nuestros padres que nos acompañaron y sufrieron con nosotros.
¿Cuándo debe aparecer el primer diente?
No existen reglas estrictas con respecto a la aparición de los primeros dientes. Es un proceso normal que suele iniciarse a los 6 meses y prolongarse hasta los 30 meses. Sin embargo algunos bebés pueden presentar su primer diente a los 3 meses o al año, dependiendo de factores hereditarios.
¿En qué orden aparecen los dientes?
En el siguiente gráfico mostramos el orden de aparición de los dientes en la mayoría de los bebés.
Hasta principios de 1960 muy pocas personas que no fuesen médicos, psicólogos o maestros especiales, habían oído hablar de los niños autistas. Pero posteriormente y más aún en las últimas décadas los problemas de estos niños han sido objeto de estudio y discusión.
En 1943 un psiquiatra norteamericano, Leo Kanner, describió el sindrome como “autismo infantil”, para explicar una especie de “psicosis infantil”. La palabra “autismo” proviene de la palabra griega “autos”, que significa “propio”. Kanner usó este término porque los niños pasaban por una etapa en que estaban muy concentrados en sí mismos, y no mostraban interés hacia otras personas.
Este concepto ha ido cambiando y en la actualidad se habla de Sindrome Autista para designar “una alteración evolutiva del desarrollo que puede definirse como dificultades de la comunicación verbal y gestual, alteraciones de la interacción social recíproca y un repertorio muy restringido de actividades e intereses y patrones repetitivos de conducta” (A.P.A. 1994)
• Uno para ti, uno para mí
Puedes usar cualquier cosa que quieras para este juego: botones grandes, ceras, uvas pasas. Dale a tu hijo un pequeño montón y pídele que los reparta (uno para ti, uno para mí) en pequeños contenedores o platos. Invita a tu pareja, a un amiguito o a su osito favorito a que se una también para que pueda practicar compartir cosas con tres personas. A tu hijo le encantará estar a cargo del reparto, y este juego también le ayudará a conocer los números.
• Baloncesto en la casa
Aplasta hojas de papel de periódico para hacer muchas pelotas. Antes de empezar a jugar retira cualquier objeto que se pueda romper. Practica realizando una competición para ver quién puede lanzar las bolas de papel más lejos. Luego puedes jugar a encestarlas en una papelera que esté a unos tres pies o un metro más o menos y ver quién acierta dentro. Además de ser muy divertido, este juego ayudará a mejorar la coordinación entre ojo y mano de tu hijo.
• Encuentra la diferente
Practica este juego usando tu frutero o un plato con galletas, para empezar. Pon un par de manzanas y un plátano, por ejemplo, o dos galletas regulares y una de chocolate frente a tu hijo y pregúntale cuál es diferente. Puedes hacer que el juego sea gradualmente más difícil con formas o con dibujos, por ejemplo con dos cuadrados y un triángulo o con dos flores y un árbol, y ver si puede ver la que es diferente. Es un gran juego para ayudarle a tu hijo a comprender el concepto de "igual" y "diferente".

Hace mucho, mucho tiempo, antes de que los hombres y sus ciudades llenaran la tierra, antes incluso de que muchas cosas tuvieran un nombre, existía un lugar misterioso custodiado por el hada del lago. Justa y generosa, todos sus vasallos siempre estaban dispuestos a servirle. Y cuando unos malvados seres amenazaron el lago y sus bosques, muchos se unieron al hada cuando les pidió que la acompañaran en un peligroso viaje a través de ríos, pantanos y desiertos en busca de la Piedra de Cristal, la única salvación posible para todos.
El hada advirtió de los peligros y dificultades, de lo difícil que sería aguantar todo el viaje, pero ninguno se asustó. Todos prometieron acompañarla hasta donde hiciera falta, y aquel mismo día, el hada y sus 50 más leales vasallos comenzaron el viaje. El camino fue aún más terrible y duro que lo había anunciado el hada. Se enfrentaron a bestias terribles, caminaron día y noche y vagaron perdidos por el desierto sufriendo el hambre y la sed. Ante tantas adversidades muchos se desanimaron y terminaron por abandonar el viaje a medio camino, hasta que sólo quedó uno, llamado Sombra. No era el más valiente, ni el mejor luchador, ni siquiera el más listo o divertido, pero continuó junto al hada hasta el final. Cuando ésta le preguntaba que por qué no abandonaba como los demás, Sombra respondía siempre lo mismo "Os dije que os acompañaría a pesar de las dificultades, y éso es lo que hago. No voy a dar media vuelta sólo porque haya sido verdad que iba a ser duro".
Gracias a su leal Sombra pudo el hada por fin encontrar la Piedra de Cristal, pero el monstruoso Guardián de la piedra no estaba dispuesto a entregársela. Entonces Sombra, en un último gesto de lealtad, se ofreció a cambio de la piedra quedándose al servicio del Guardián por el resto de sus días...
La poderosa magia de la Piedra de Cristal permitió al hada regresar al lago y expulsar a los seres malvados, pero cada noche lloraba la ausencia de su fiel Sombra, pues de aquel firme y generoso compromiso surgió un amor más fuerte que ningún otro. Y en su recuerdo, queriendo mostrar a todos el valor de la lealtad y el compromiso, regaló a cada ser de la tierra su propia sombra durante el día; pero al llegar la noche, todas las sombras acuden el lago, donde consuelan y acompañan a su triste hada.
"La lealtad y el compromiso mantenidos ante las adversidades son las bases últimas de la amistad y el amor".
Fuente: http://cuentosparadormir.com

Las pesadillas son sueños miedosos. La mayoría de los niños los tienen de vez en cuando. Uno de cada cuatro niños tiene pesadillas más de una vez por semana. La mayoría de pesadillas ocurren muy tarde en el período de sueño; usualmente entre las cuatro y las seis de la mañana. Su niño puede levantarse e ir adonde usted para que lo reconforte. Usualmente, él o ella será capaz de decirle qué pasó en el sueño y porqué el sueño era miedoso. Puede que su niño tenga dificultad para volverse a dormir. Su niño puede tener el mismo sueño de nuevo otras noches.
Epidural, ¿sí o no? No hay una respuesta buena y una respuesta mala. Tanto la opción de un parto con anestesia como sin ella tienen sus ventajas e inconvenientes. Debemos valorar los pros y contras en función de nuestra personalidad y de cómo queremos que transcurra nuestro parto. Y tomar nuestra decisión sin miedo; lo mejor para nosotras será también lo mejor para nuestro hijo.
Es difícil de comprender, aún habiéndola padecido, como se puede sufrir una depresión después de haber vivido el momento más importante de tu vida “conocer a tu hijo”. Y la explicación no se encuentra en algo emocional, es el cambio físico que experimentamos las mujeres en el embarazo y después del parto, el descontrol hormonal.. Esto es lo que provoca que el estado emocional de la parturienta se vea afectado.
A continuación os pongo un artículo en el que se explica qué es la depresión posparto y sus síntomas.

Seguramente ya habrás leído u oído hablar de la importancia de alimentarte de forma saludable durante tu embarazo. Comer de forma saludable es importante tanto para ti, como para tu bebé, puesto que él se alimenta también de lo que tú comes. ¿Pero cómo se come de forma saludable? ¿Cuántas verduras debes comer al día? ¿Y de qué tipo? ¿Puedes tomar dulces o grasas?
Te proponemos una forma de comer que te dará la opción de alimentarte de forma saludable durante todo tu embarazo (y después), y llevar un control de lo que comes de forma sencilla y eficaz. Este método está basado en cómo se alimentan las personas que tienen diabetes, aunque también es muy práctico para cualquier persona que quiera tener una buena alimentación. Si eres una de las futuras mamás que ha desarrollado diabetes gestacional, o tienes posibilidades de padecerla, está forma de comer te será muy útil.
(Clic para ver en tamaño completo)

Si en los primeros cinco años de vida se sientan las bases de la personalidad y, por ende, se gesta la posibilidad de ser o no ser un lector en el futuro, ¿es lo mismo poner al alcance de los más pequeños cualquier tipo de libro?
Los especialistas en literatura infantil recomiendan, para iniciar a los niños en el placer de la lectura, diferenciar los libros que sirven para jugar de los que realmente introducen a la literatura. Estos son los que narran historias atractivas sólo con imágenes o con ilustraciones que amplíen el significado de las palabras del relato de los padres, y provocan la imaginación del pequeño.
Relatos simples
Si bien no hay una clasificación taxativa según las edades, los expertos aceptan que hasta los 3 años son más comprensibles los relatos simples en los que se presenta con claridad una situación, un conflicto y un desenlace. A partir de los 4 años los argumentos pueden ser más complejos y aludir incluso al pasado o a problemas existenciales, como el cuento de Graciela Montes en el que un niño se pone la careta de un ratón feroz buscando llamar la atención de los adultos.
"Para los chicos de hasta 5 años el libro es un juguete; les puede servir para leer una historia o para hacer una casita en la que viva un muñeco coleccionable, pero no por eso pierde calidad literaria", expresó Carlos Silveyra, maestro y profesor de Ciencias de la Educación, especialista en literatura infantil y autor de una treintena de libros.
El experto advierte, sin embargo, que los libros de plástico o de tela suelen ser muy pobres en contenido y facilitan más el hábito mecánico de pasar páginas que el gusto de seguir un relato.
"Son un compendio de imágenes sin una conexión temática como tiene un verdadero libro", dijo, y citó el caso de los que junto al dibujo de un objeto llevan, como único texto, el término con el que se lo define. "Promueven una concepción del aprendizaje de los significados a través del lenguaje escrito, pero el niño accede a ellos a través de la realidad", dijo Silveyra, para quien los mejores libros para los niños pequeños son los que logran contar una buena historia sólo con imágenes.
Un niño que aún no accedió al código escrito no puede ser considerado un no lector. "Está aprendiendo a leer el objeto-libro al manipularlo sin prejuicios y poniendo en juego todos los sentidos", explicó Cecilia Bajour, miembro del equipo de coordinación del postítulo de Literatura Infantil y Juvenil de la Secretaría de Educación del gobierno porteño.





