De nuevo por aquí...

lunes 15 de noviembre de 2010
He estado ausente durante mucho tiempo, demasiado creo yo. En estos últimos meses no he tenido mucho tiempo para casi nada, y la verdad que ponerme con el blog de prisa y corriendo, pues como que no.


Me encanta los temas que “trato de tratar” en este blog, como para no dedicarle el tiempo-calidad que se merece....


Pero bueno, por aquí iré apareciendo y compartiendo cositas :-)

Gastroenteritis en los bebés

lunes 8 de marzo de 2010
Del total de casos de deshidratación aguda que se producen en España en un año, más del 90% se da en niños menores de 18 meses. Esta enfermedad es más grave en los bebés, ya que éstos presentan una mayor cantidad de agua en su cuerpo –un 90% frente al 50% de una persona adulta. La Asociación Española de Pediatría ha presentado un libro donde se abordan todos los aspectos de esta dolencia.

La gastroenteritis aguda (GEA) sigue siendo, a pesar de los avances médicos, un grave problema de salud para los más pequeños, sobre todo en países en vías de desarrollo, donde es uno de los principales motivos de mortalidad infantil. Su gravedad se debe a lo común que es, ya que cerca de 200 millones de personas de entre toda la población mundial padecen diariamente esta enfermedad, la mayoría de ellos niños menores de 18 meses. Aunque en los países desarrollados su incidencia no es tan dramática, supone una de las principales causas de consulta y hospitalización pediátrica.

Pero ¿qué es exactamente y por qué se produce?

Ante la importancia de esta enfermedad, la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha presentado el libro Gastroenteritis Aguda. Deshidratación en el niño, una publicación sobre las causas, síntomas y tratamientos de esta afección, escrito por los pediatras Alfonso Delgado Rubio, Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital de Basurto (Bilbao) y presidente de la AEP, y Alberto Pérez Legórburu, médico del Hospital de Basurto.

La canastilla de la madre y el recién nacido

lunes 22 de febrero de 2010
Aunque la mamá y el recién nacido no van necesitar muchas cosas en la maternidad, conviene prepararlas con un mes de antelación, no sea que al bebé le dé por adelantarse. La cantidad de prendas dependerá del tiempo que estés ingresada. Aquí encontrarás lo que es necesario llevar en la canastilla para una estancia de tres días.

  Para la madre

Se recomienda llevar al hospital prendas cómodas, fáciles de poner y quitar.

    * 2 ó 3 camisones abiertos por delante;
    * 2 ó 3 sujetadores de lactancia;
    * 12 bragas desechables;
    * una bata y un par de zapatillas;
    * una bolsa para la ropa sucia;
    * 2 ó 3 calcetines;
    * ropa para volver a casa (mejor prendas amplias);
    * una faja posparto (si lo ha aconsejado el médico).
    * Una bolsa de aseo con al menos cepillo y pasta de dientes; gel y champú; peine y discos protectores de lactancia.

Para el bebé

El bebé sus primeros días necesitará prendas para mudarle dos veces al día. Hay que evitar las prendas con lazos, botones y cremalleras; es mejor el velcro o los automáticos.

    * 5 ó 6 bodies;
    * 2 pares de calcetines o patucos;
    * 5 ó 6 jerséis y polainas o pijamas;
    * 5 ó 6 baberos;
    * un gorrito de algodón o de lana;
    * una toquilla y un saco para sacarle de la clínica si hace frío.
    * Aseo. En los centros públicos dan lo necesario para el aseo del niño. En los privados no suelen hacerlo, así que habrá que llevar un paquete de pañales, crema protectora para el culito y loción hidratante.
    * Una bolsa aparte con la primera puesta del bebé: un body, un pijama, un pañal, un gorrito de algodón y un par de calcetines.

Documentación

El papeleo puede variar de un centro a otro. Es aconsejable preguntar qué documentos son necesarios en el hospital donde se va a dar a luz.

    * Como mínimo habrá que llevar el DNI del padre y de la madre, el libro de familia para registrar al bebé (si lo tenemos y si no, nos lo darán en el Registro Civil) y la tarjeta sanitaria de la Seguridad Social de la
madre o seguro médico.

Si el parto tiene lugar en una clínica privada, es probable que haga falta un volante de ingreso (lo da el ginecólogo previamente) y un informe médico sobre al evolución del embarazo.

Fuente: /www.serpadres.es

Cólico lactante

miércoles 10 de febrero de 2010
El cólico del lactante o cólico del primer trimestre es un cuadro de causa desconocida, caracterizado por el llanto excesivo y sin motivo aparente, que presenta a diario a un bebé por lo demás perfectamente sano.

Suele iniciarse alrededor de la segunda semana de vida y persiste hasta el tercer o cuarto mes. Diariamente, a menudo desde el atardecer hasta entrada la madrugada, pero también a cualquier otra hora, el niño empieza a llorar de forma inconsolable, gritando y encogiendo las piernas como si le doliera el vientre, que puede observarse algo abombado y lleno de gases que a menudo elimina en forma de ventosidades. Esos signos hicieron creer que la causa de llanto eran los espasmos de la musculatura intestinal, y de ahí que se le conozca como "cólico", pero no hay ninguna certeza de que así sea. Los bebés no son capaces de localizar el dolor, y cuando lloran tragan mucho aire, de modo que, a pesar de las apariencias, el problema no tiene por qué originarse en su tubo digestivo.

CONTROL DE ESFÍNTERES

viernes 5 de febrero de 2010
Vamos a hablar de control de esfínteres. No de retirada de pañal. El pañal no deberíamos retirarlo si antes no existe control de esfínteres… y sin embargo, solemos hacerlo al revés, como si creyésemos que quitando el soporte se logra antes la maduración de una función corporal. Vamos a verlo más claro en un ejemplo de otra función madurativa:

Un bebé de 13 meses que va en brazos de su madre, en su bandolera o en su carro… es igual dónde. No sabe andar, pero todas hemos escuchado que “aproximadamente entre los 12 y los 15 meses los niños empiezan a andar”. Bien, pues al bebé de nuestro ejemplo, como no da señales de aprender por sí mismo le vamos a dejar en el suelo y a partir de ahora no le vamos a coger, ni llevar de un lado a otro… así aprende a andar. ¿Absurdo? Pues es lo que hacemos cuando le quitamos el pañal a un niño… intentar que aprenda a andar a base de sacarle el soporte con el que lo acompañamos de un lado a otro.

Y precisamente como se trata de un proceso madurativo, no sólo no podemos hacer mucho por acelerarlo sino que además debemos admitir que es difícil que ocurra de un día para el otro. Aunque sí hay niños que un día deciden dejar el pañal y realmente nunca tienen un escape, lo habitual es que el control de esfínteres sea un complejo proceso de “ensayo y error”. Igual que sucede con otro proceso madurativo: el habla. Aunque los niños empiezan a comunicarse pronto, nadie pretende que un buen día, cuando empiezan a hablar, lo hagan con la corrección de un adulto tanto fonética como gramaticalmente, permitimos que tengan “lengua de trapo”, incluso nos hace gracia, y hasta hay quien les imita y se comunica con ellos en un lenguaje similar al suyo (mira, hijo, un “babau”, aquí viene la “lela” y cosas por el estilo). Sin embargo, en cuanto al control de la orina y las heces, no admitimos un solo “fallo”. No se trata de ponernos a hacer pis en los pantalones igual que ellos para acompañarlos, sino aceptar que, de manera natural, están aprendiendo (en gerundio), es decir, lo van haciendo poco a poco y no en el momento en que nosotros decidimos que hay que retirar el pañal.